La Hispanidad es mi identidad

IMG_0616

La entrada en el siglo XXI puede ser la oportunidad para que los latinoamericanos dejemos de serlo y volvamos a ser lo que siempre fuimos, Hispanoamericanos. Ya es hora de que nos unamos como pueblo y cambiemos esa inercia de autodesprecio y baja autoestima.

Sabemos que nuestro enemigo son las oligarquías internacionales debemos  dejar de seguir sus directrices y las de los lacayos que desde nuestros países se muestran serviles. Dejemos pues de ser “boboamericanos» y sintamos orgullo de ser Hispanoamericanos.

El boboamericano, fruto de la extraña amargura y el inmenso complejo que tiene, suele centrar su discurso en cuatro grandes bloques:

1) España les robo el oro, y las riquezas, y esa es la causa de todos sus males…

Durante los siglos XVI y XVII España acumuló 16 900 toneladas de plata y 181 toneladas de oro. Las cuentas son minuciosas: 16.886.815.303 gramos de plata y 181.333.180 gramos de oro. La producción de México en un año, equivale a toda la plata que España extrajo durante todo el virreinato hasta la independencia mexicana. El que en líneas generales los siglos XVII y XVIII América fuese un continente tranquilo, libre de guerras y de violencia, no parece importarles, y el que, por ejemplo México, se cargase toda la herencia recibida de España en sólo 20 años, tampoco.

2) Que mala suerte que no les conquistasen los ingleses…

El que lo dice suele ser mestizo o mulato, y parece que odia a España por serlo, y se refiere, lógicamente, a países como EEUU, Australia, Canadá o Nueva Zelanda. Jamás piensa que colonias inglesas fueron por ejemplo, Jamaica, Guyana, o Belize. También olvidan que en sus admirados países anglosajones, viendo nuestros rostros amerindios, estaríamos  en una reserva vendiendo botijos y mantas a los turistas.

Una vez vomitadas estas dos chorradas, el “boboamericano», se defiende de cualquier respuesta con:

3) Fuimos conquistados por un país pobre y despreciado en Europa.

El evidente hecho de que España sea la 4ª economía de la zona euro, la 5ª de Europa, y esté entre los 20 primeros países del mundo en cualquier índice de desarrollo que se quiera consultar no afecta jamás a su convicción cerril y patética. Así, el boboamericano es más féliz.

4) Nunca hemos sido nada en la historia.

El que lo dice, lo dice en español, el 2º idioma más hablado del mundo, por lo que esto ya no merece muchos más comentarios. Además de tener una cultura precolombina rica y avanzada.

44347594_1280201932120280_5659465087245615104_o

¿Alguna vez se han preguntado por qué Méjico, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Cuba, Jamaica, Haití, República Dominicana, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina, Chile, Paraguay, Uruguay, ¡carajo! TODOS somos hoy países subdesarrollados, del TERCER MUNDO, cuando hasta hace casi 2 siglos formamos parte de uno de los imperios más PODEROSOS DEL PLANETA, en la historia de la humanidad?
¿Alguna vez se preguntaron POR QUÉ TANTO teníamos que defender durante el periodo del virreynato nuestras costas de «enviados», corsarios, piratas ingleses, holandeses, franceses, si se suponía que éramos parte de un imperio “tan pobre y malo” como el español? o por ejemplo ¿ por qué tuvieron que llegar al Perú “libertadores” de otros territorios (Argentina, Venezuela) si tan mal estaban bajo el “yugo» español? ¿Por qué la mayor parte de la población del continente nos rehusamos incluso con las armas a separarnos de España y solo apostaron por la independencia las oligarquías ?
¿Alguna vez se han preguntado por qué en el colegio solo nos hablan de un PEDACITO RIDÍCULO de la historia virreynal, mientras que el resto del adoctrinamiento (porque ESO es lo que recibimos), solo conocemos a partir del periodo de la “independencia” con guerras civiles, guerras entre países vecinos, golpes de Estado, rebeliones y dictaduras?
Es muy sencillo: PORQUE NUESTRA HISTORIA LA FALSEARON Y REESCRIBIERON QUIENES NOS VENCIERON. Porque cuando uno investiga lo que eran los virreynatos de la corona española de las Indias, Nueva España, Nueva Granada, Río de la Plata, Perú, las mentiras salen a flote. Y uno se da cuenta del GRAN ENGAÑO.

Es muy simple: la Monarquía Universal Española fue un imperio CREADOR y no DEPREDADOR como nos han vendido hasta nuestros días. Para muestra un botón: En 1495 la reina Isabel la Católica prohibió la venta de nativos como esclavos. En 1504 (recuerden, los españoles llegaron al Perú en 1532), pero ya en 1504 la reina Isabel firma su Codicilo o testamento donde se EXIGE el TRATO JUSTO a los indios, y el respeto a sus bienes. En 1514 su esposo, el rey Fernando el Católico aprueba en una real cédula que validaba cualquier matrimonio entre varones castellanos y mujeres indígenas (y viceversa). Lima era una de las ciudades más bellas y ricas del continente. Los palacios, catedrales, iglesias, universidades, centros de enseñanza y aprendizaje de español/quechua y viceversa (los monjes franciscanos españoles le dieron un corpus literario al quechua lo que PERMITIÓ recabar la historia de los incas ¿Acaso sabemos algo de los Sioux, Apaches o demás que fueron ARRASADOS por los británicos?), los monasterios, colegios, hospitales, eran construídos con el mismo cuidado, belleza y esplendor como eran contruídos en la península ibérica. Y eso PODEMOS VERLO HASTA HOY.

Los ciudadanos españoles de ultramar o españoles americanos, hoy hispanoamericanos (como se nos consideraba) teníamos un estándar de vida MUY POR ENCIMA del promedio de cualquier inglés, francés, alemán u holandés en la misma Europa. Recordemos también que el Imperio Español se afianza en 1480. ¡12 años después llegan a América! Y ese imperio creció A LA PAR en DESARROLLO, RIQUEZA y bonanza a como crecían los territorios que administraban en las Américas. ¿O no les causa admiración ver las casas coloniales, pruebas fehacientes de esa riqueza y esplendor? Y eso causó una ENVIDIA y un COMPLEJO feroz en los imperios ingleses, holandeses, franceses, estados italianos, que veían a la potencia española como un rival al que tenían que DESTRUIR. ¿Cómo lo lograrían? Inseminando la Leyenda Negra en España y partiendo a sus territorios en América. ¿Cómo los partieron? Adoctrinando en esa leyenda negra y en las ideas del iluminismo europeo (atea y anticlerical) a descendientes de españoles americanos que fueron a “educarse” a Europa (Francisco de Miranda, Bolívar, San Martin), para luego, enviarlos a América- como caballos de Troya humanos- a que realicen lo que ellos maquillaron como“independencias” pero no fueron más que Guerras de Secesión. Nos enfrentamos a nosotros mismos: quienes luchaban en los batallones durante la independencia defendiendo a la monarquía española eran indios y criollos que sabían que el enemigo era Inglaterra, Francia y sus aliados.

220px-Universidades_fundadas_por_España_en_América_y_Filipinas12234977_614704668670013_960612428685528649_n42766844_1267351353405338_6021253362526191616_o43475097_1273913106082496_645073408907804672_o

¿Sabían Uds. que José de San Martin en 1821 al ver que había metido LAS CUATRO con la guerra de Secesión en el Perú, intentó instaurar otra monarquía en Hispanoamérica (obvio esta vez llamando a un descendiente de la dinastía Sachsen Coburg und Gottha – ¿adivinen qué? Sí, CASUALMENTE la misma dinastía que complotó contra España y ha reinado en el Reino Unido de Gran Bretaña)? ¡ASÍ ES! Y envió a fines del mismo año una misión diplomática encabezada por su ministro García del Río para convencer a Leopoldo I de Bélgica de que inaugurase la monarquía en Perú. Obvio, ese rey cuando supo de las matanzas y masacres se negó y se limpió las manos como Pilatos. El Imperio Británico fue el que principalmente conspiró para no solo partir y destruir los virreynatos de España. Lo peor es que desde la “independencia”, con la deuda externa nos tiene cogidos a TODOS en Hispanoamérica de los calzoncillos con la maldita deuda externa, las guerras, los movimientos terroristas y demás maldiciones que nos aquejan. Es claro: nuestra debacle empezó con la «independencia».

ESTO no lo leerán en ningún medio, menos lo escucharán en el colegio. INVESTIGUEN. Lean. Para poder empezar el camino del desarrollo NECESITAMOS saber qué demonios nos pasó. Un pueblo que no conoce su historia es un pueblo sin identidad, lleno de resentimiento, odios y complejos, presa fácil de las potencias y siempre CONDENADO AL SUBDESARROLLO.

¿Se imaginan lo que sería la América unida hoy, con una cultura tan similar y compartiendo un idioma con 550 millones de personas? POR ESO ES QUE SIGUEN haciéndonos creer que siempre fuimos pobres. Por eso es que es tan fácil para quienes nos separaron, engañarnos».

16864655_753163221526661_953394811378989306_n

Nos han inculcado un montón de soplapolleces que son seguidas, apoyadas y jaleadas con emoción por multitud de indigentes intelectuales , algo que alimenta a los “boboamericanos» a seguir con su discurso.

Así que, en fin, mis queridos, y acomplejados boboamericanos, ya sabéis, a estudiar, y leer,  menos odiarse y más trabajar para convertirnos en Hispanoamericanos orgullosos de nuestro pasado e ilusionados por nuestro futuro.

Fuente: C. Canales. Mar Mounier. Andrés Fanlo. Josep Ganuza.

¿Qué fue Colombeia?


Colombeia fue un proyecto imperial americano postulado por Don Francisco de Miranda en 1798. Tal propuesta nació tras los viajes de Miranda por el Sacro Imperio Romano Germánico y como consecuencia de la Independencia de las 13 Colonias, dado que Miranda pensaba que aquel nuevo Estado del norte se volvería en pocos siglos muy poderosa en el continente americano y en el mundo, y que su afán imperial no tendría límites. La mejor forma de contrarrestar tal acontecimiento era crear un Imperio que equilibrara la balanza en el continente.


Miranda tomaba aspectos importantes de la Constitución Monárquica francesa de 1791, aunque incluía otros del sistema republicano de los EE.UU. y del Imperio Británico. Así también se inspiró en la organización política del Sacro Imperio Romano Germánico y del Imperio de los Incas.


Colombeia sería un Estado imperial de carácter federal que se extendería desde el río Misisipi por el norte hasta el cabo de Hornos por el sur, teniendo como capital a la Ciudad de Panamá. Su enseña nacional estaría inspirada en los colores del arcoíris (rojo, amarillo y azul).
El sistema de gobierno sería mixto, con una división de poderes entre el Ejecutivo y el Parlamento Bicameral.

Ejecutivo:

El Ejecutivo estaría conformado por 2 Incas descendientes de los antiguos soberanos Incas, y en caso de no encontrarlos se elegiría a 2 Incas de entre la ciudadanía mediante una Asamblea. El cargo de Inca seria vitalicio y hereditario. Uno de los Incas adoptaría el título de “Emperador de Colombeia”, encargándose del gobierno (Jefatura del Estado) y de manejar al gabinete ministerial, mientras que el otro se encargaría de las relaciones exteriores y de designar cargos, así como de recorrer el Imperio para supervisar a los Curacas y otros funcionarios. En caso de una crisis grave o guerra uno de los Incas adoptaría el título de «Dictador Provisional» y asumiría todos los poderes políticos y militares del Imperio.

Parlamento:

-Camara Alta

Conformado por ciudadanos distinguidos elegidos por el Emperador. Estos adoptaran el título de “Cacique” de manera vitalicia, pudiendo ser únicamente excluidos por decisión de los Incas. Tienen la facultad de supervisar las leyes elaboradas por la Cámara de los Comunes.


-Camara de los Comunes

Conformado por diputados elegidos mediante el sufragio universal por un periodo de 5 años. Tienen la facultad de crear leyes y fiscalizar al gobierno.


El proyecto imperial de Miranda fue descartado por él mismo, ante la imposibilidad de llevarlo a cabo dado el contexto bélico y la rivalidad entre los propios hispanoamericanos. Más tarde Simón Bolívar decidió replicarlo y ejecutarlo, pero bajo su propio criterio e ideales.

Todos sabemos que unidos seríamos más fuertes, prosperos e influyentes, pero mientras sigamos gobernados por una patulea infecta decidida a enriquecerse mientras roba al pueblo, y un pueblo encantado de poner el culo, nuestro destino será oscuro, triste y el “haz me reír” del mundo.


Fuentes:

Descubriendo la Historia FB
Don Francisco de Miranda: el más universal de los americanos, biografía, Manuel Gálvez (1947).
Preindependencia y emancipación: protagonistas y testimonios, Pedro Grases (1981).

LA ESPAÑA TRABAJADORA Y PRODUCTIVA, EXPOLIADA POR LOS POLÍTICOS. ANÁLISIS DE UN INSPECTOR DE HACIENDA 

  1. Algunos creen que en España hay políticos socialdemócratas, conservadores, liberales y comunistas. Se equivocan, el Estado español es una estructura de saqueo y expolio a las clases medias y trabajadoras con un sistema fiscal impositivo, cuyo objetivo es robar todo lo posible a la clase productiva de la sociedad.
  2. El sistema impositivo, explota a los contribuyentes con un impresionante despliegue técnico, humano y propagandístico. En Hacienda, en la Agencia Tributaria, están los mejores profesionales, tienen los mejores ordenadores, el resto de la Administración, son servicios auxiliares de Hacienda.
  3. El dinero recaudado se obtiene para favorecer a dos grupos de personas: una clase dirigente política y un conjunto clientelar de electores que les sirve de soporte y apoyo.
  4. Esas clases privilegiadas, Partidos políticos, Sindicatos, ONG´S, Fundaciones, Grandes Empresas, reciben el dinero por vía legal o por subvenciones, tienen por objeto maximizar el expolio, mientras se desprecia el propio sistema productivo.
  5. Se desprecia también al empresario de éxito, se entorpece la innovación, y se impone un sistema de valores en el que enriquecimiento honrado es moralmente criticable.
  6. El desarrollo del régimen actual, nace en los años 80 del pasado siglo con el PSOE. Sus primeras acciones se encaminaron a invadir y controlar el sistema educativo, inflar la Administración, dar a los políticos el control y desahucio de las Cajas de Ahorro, mientras se desindustrializaba el país.
  7. A la vez, se diseñó un modelo para que los políticos una vez dejado su cargo, sigan cobrando de los Consejos de Administración de las grandes empresas, que en muchos casos, sirven de enlace a la clase política. Es lo que se llaman «Puertas Giratorias».
  8. Se incrementa la burocracia exageradamente. De 800.000 funcionarios del Estado en los años 80, se pasa a unos 3.500.000 de los cuales Sanidad y Educación representan 1.200.000 con con una clara inflación de Centros Universitarios de muy baja calidad educativa.
  9. El PP cuando toma el poder, no desmonta el aparato de saqueo que se encuentra, sino que se aprovecha de él, simplemente se aprovecha de él al tomar el relevo. Nadie se preocupa de que en España sobran unos 300.000 políticos que viven de los Presupuestos del Estado, a tenor de otros Estados europeos con una población equivalente.
  10. A todo esto, hay que atribuir a un Cuarto Poder, que son los medios de comunicación, que en la práctica, bien subvencionados por el Estado, sirven como aparato propagandístico de la clase política y se muestran sin ningún sentido crítico, ni análisis imparcial, y la objetividad ha desaparecido por completo.
  11. Como el dinero que proporciona la economía real no es suficiente, se ha ido generado un endeudamiento público desmesurado hasta alcanza más del 110 % del P.I.B. que pone al país a merced de sus acreedores.
  12. El español medio, un auténtico ignorante político, permite que se utilice su dinero en pagar toda una maraña corrupta que está orientada y preparada para engañarlo.
  13. Nos quieren hacer creer que corrupción es meter la mano en la caja, pero no es así, Fundaciones e Instituciones inventadas e inútiles, cargos absurdos, asesores innecesarios, y redes clientelares, representan muchísimo más dinero y tienen un objetivo igual de abyecto o más que el robo: lucrarse del dinero público sin trabajar.
  14. Las Autonomías no se han orientado a una mejor gestión, sino que, su prioridad es la manipulación de los medios de comunicación que disponen y de las mente de los oyentes, via del sistema educativo. En las más identitarias, esto es mucho más evidente, lavado de cerebro para no salirse de la política corrupta de los dirigentes.
  15. Los costes de todo esto es enorme, un sistema productivo menguante y una productividad estancada desde hace más de 15 años. España va alejándose poco a poco de los niveles de renta per cápita de los 5 países más grandes de la Unión Europea.
  16. La corrupción y la mala gestión, se ve a simpe vista, a poco que uno piense en lo que sucede a su alrededor. La carestía de la vivienda, los okupas de los domicilios, la alta factura de la electricidad, la falta de oportunidades, el incremento del paro, la inflación de leyes, la pesada burocracia, la poca innovación o los salarios precarios o temporales, es fruto del saqueo político y la falta de preocupación hacia las clases menos favorecidas por los dirigentes.
  17. El deterioro de lo que algunos llaman el Contrato social implícito, es ya clamoroso, no existe la igualdad frente a la Ley, protección de la propiedad privada ni presunción de inocencia, se favorece al delincuente, defender la igualdad ante la Ley, llega a ser
    un acto de subversión.
  18. El Estado se inhibe de los problemas y se preocupa ante todo de sí mismo, de cómo distraer a los ciudadanos crédulos del inmenso saqueo al que están sometidos.
  19. La Ecología, el cambio climático, el feminismo radical, la ideología de género, las acusaciones de fascismo, no son más que cortinas de humo que tratan de generar una respuesta emocional y por lo tanto, irracional.
  20. Se vita el análisis racional que ha sido totalmente desterrado, y ni un solo intelectual tiene cabida en los medios de comunicación, invadidos por la chismología, el insulto, y los programas basura insulsos y desvergonzados.
  21. Si queremos encontrar un modelo similar al de la España actual,
    hay que mirar a la Argentina. Si no estuviéramos amparados por el euro, lo niveles de inflación serían galopantes.
  22. Así que así estamos hasta que podamos sacudirnos a tantos parásitos que viven de la política sin haber trabajado en su vida, y si no sabemos o queremos remediarlo, nos iremos pareciendo cada vez más a Venezuela, con su inmenso deterioro político, social, económico y moral. Fuente: Roberto Grao FB

Geopolítica Rusa y Estadounidense

El año 2030 parece convertirse en un horizonte al cual debemos prestarle mucha atención. Tres noticias disgregadas pero que se complementan nos brindan pistas sobre la configuración que tomará el mundo en dicha fecha. 

 En primer lugar, el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China informa que, para dicho año, comenzará la

comercialización global de las tecnologías 6G, en las que el país asiático tiene ventaja. Dicha tecnología permitirá «un nuevo mundo en el que todo tendrá conexión inteligente a un gemelo digital» integrando la «computación avanzada, macrodatos, inteligencia artificial y cadenas de bloques».

Segundo aspecto. El panel intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU (IPCC) sitúa en el 2030 «la fecha en que será irreversible el daño al planeta causado por la acción humana. Dicho de otro modo, será el año en que comience la extinción de la especie«. Al igual que sucede en la película No miren arriba, la élite occidental sigue en su afán de colonizar otros planetas, mientras siguen haciéndose multimillonarios producto de la pandemia y la reorganización global del trabajo e ignorando todas las alertas que los expertos sobre cambio climático hacen.

Tercer dato. El articulista Alfredo Jalife-Rahme, citando al académico Homer-Dixon, advierte a Canadá, y podríamos incluir al planeta entero acerca del inminente colapso de Estados Unidos. Según Homer-Dixon «en 2025 la democracia estadounidense podría colapsar, causando una extrema inestabilidad política interna, incluyendo una extensa violencia civil. Ya para 2030, sino antes, EEUU podría estar gobernada por una dictadura de extrema derecha». 

El trío de consideraciones a las que nos acabamos de referir, hablan de una fecha que se comporta como un poderoso marcador temporal para entender lo que está ocurriendo en estos momentos en la frontera con Rusia y la demencial carrera armamentística impulsada por la OTAN.

Captura de pantalla 2022-01-24 a las 14.39.16

Los movimientos del tablero geopolítico

2030, a juicio del analista geopolítico, Oswaldo Espinoza, entrevistado para Sputnik, es el año del no retorno puesto por el Occidente colectivo para impulsar su agenda de reorganización del mundo y sus áreas de influencia.

Esto incluye «presionar a Rusia en todo su entorno, el llamado espacio postsoviético como parte de un plan que informalmente se ha dado a conocer como ‘el bucle de la anaconda’ y que consiste en cercar a Rusia en todas sus fronteras, con la OTAN haciendo el trabajo en las regiones de Europa oriental, el Báltico, el mar Negro, el Cáucaso y Asia Central, mientras que Japón hace lo propio en el Lejano Oriente ruso, y EEUU y el Reino Unidoaumentan la presión en la ruta del norte».

Para Espinoza, este año 2022 y los que siguen servirán para atestiguar el posicionamiento de los actores geopolíticos en el tablero mundial de cara a una «potencialmente terrible confrontación de grandes potencias que todos los expertos ubican alrededor del año 2030».

¿Hasta dónde llega el margen maniobra de Rusia para defenderse del asedio planteado por EEUU y la OTAN?

El margen de maniobra y la capacidad de respuesta rusa puede considerarse más bien estrecha y en cierta forma limitada geográfica y temporalmente, de hecho los rusos han declarado que en caso de seguir cediendo a la expansión de la OTAN en sus fronteras ya no tendrían a dónde retirarse, y el canciller Lavrov se pronunció en el sentido del tiempo disponible afirmando que Rusia no esperaría eternamente una respuesta de Occidente a su propuesta de garantías de seguridad por escrito; obviamente primero se le da la oportunidad al diálogo diplomático, pero Rusia no quiere que esto se prolongue innecesariamente y exige una respuesta formal y oportuna. 

Ahora bien, la postura de EEUU y la OTAN en las negociaciones de mantenerse firme en su política de expansiónel apoyo constante y sonante a Ucrania con recursos, equipos y personal militar, apuntan al fracaso de los diálogos diplomáticos, dejando a Rusia sin las garantías de seguridad que tanto necesita, por lo que las respuestas y medidas de todo tipo ya se están preparando para conseguir esas garantías por sí misma.

Si se trata de visualizar los escenarios de respuesta a la negativa occidental a aceptar las garantías solicitadas por Rusia, deberíamos considerar en primer lugar las medidas de represalia diplomática, política y económica que buscarían devolver a EEUU y Europa el daño que Occidente provoca y causaría a Rusia con las sanciones. No obstante, el escenario militar es, con justa razón, el que más interesa a la opinión pública, y en ese sentido estimo que en primera instancia Rusia mantendrá y fortalecerá la presencia de sus fuerzas en los distritos occidental y sur, incrementado los ejercicios y priorizando la modernización del equipo y armamento en este hipotético frente con la OTAN

Captura de pantalla 2022-01-24 a las 14.42.25

¿Cuáles son las líneas rojas planteadas por Rusia a las que tendremos que prestar atención?

Las líneas rojas más importantes en este momento, y de las que todos deberíamos estar pendientes, son en primer lugar el fin de la expansión de la OTAN hacia el este, especialmente en el espacio postsoviético, pero sobre todo la prohibición expresa de no incluir a Ucrania y Georgia en la Organización del Tratado Atlántico norte; la otra línea tiene que ver con el emplazamiento de misiles de corto y mediano alcance cerca de las fronteras rusas, en la propia Ucrania o los países bálticos, dada la ubicación de Moscú el tiempo de vuelo de esos misiles hasta la capital rusa sería de apenas unos minutos haciendo muy difícil la defensa, razón por la cual las preocupaciones de seguridad de los rusos están más que justificadas.

El problema es que EEUU y la OTAN no están dispuestos a aceptar las líneas rojas de Rusia, lo cual demuestran con sus declaraciones y acciones, en primer lugar no renuncian a su política de expansión hacia el este, y no excluyen la posible admisión de Ucrania, además invitan a Suecia y Finlandia a renunciar a su histórica neutralidad relativa y unirse definitivamente a la OTAN, rompiendo con el papel que tradicionalmente han jugado en el sistema de seguridad europeo. 

Respecto a la otra línea, los rusos han denunciado que los lanzadores de misiles defensivos instalados en Polonia pueden reconfigurarse rápidamente para lanzar misiles de crucero potencialmente nucleares, y por otro lado se mantiene latente la posibilidad de instalar nuevos lanzadores en otros países de la región. Por último, hay que mencionar que ya están llegando las nuevas bombas nucleares estadounidenses desplegadas desde el aire a Italia y Alemania para ser utilizadas por las fuerzas aéreas de ambos países.

Captura de pantalla 2022-01-24 a las 14.41.34

¿Es posible que lo sucedido en Kazajistán se repita en otro país postsoviético?

En efecto, como decía en una pregunta anterior, el conflicto está latente en Nagorno Karabaj que recientemente vio alguna actividad de parte de Azerbaiyán, a lo de Kazajistán hay que hacerle seguimiento cercano porque puede volver a complicarse en cualquier momento debido a las decisiones políticas recientes, la presión sobre Bielorrusia no va a cesar sobre todo en torno a la frontera con Polonia, la UE ya prepara un bloqueo económico contra Transnistria donde se encuentran fuerzas de paz rusas, es precisamente esta región que para la Red Voltaire es la siguiente en el plan de la OTAN y finalmente según The Diplomat el apoyo de Kirguistán a la operación de Rusia y la OTSC (Tratado de Seguridad Colectiva) en Kazajistán se debió principalmente a que pueden estar previendo necesitar ese mismo tipo de apoyo en su propio caso. En general, todo el perímetro ruso puede resultar objeto de acciones similares a las de Kazajistán, no solo Europa Oriental, el Cáucaso y Asia Central, también el Báltico, el Extremo Oriente ruso y hasta la ruta del norte.

                                                                                                           Fuente: José Negrón Valera Sputnik News

Harvard predijo en 1972 que la sociedad colapsaría este siglo. Una nueva investigación lo confirma.

captura-de-pantalla-2021-07-16-a-las-16.27.01

Un nuevo y notable estudio realizado por un director de una de las mayores empresas de contabilidad del mundo ha descubierto que una famosa advertencia del MIT, realizada hace décadas, sobre el riesgo de colapso de la civilización industrial parece seracertada a partir de nuevos datos empíricos.

Mientras el mundo espera un repunte del crecimiento económico tras la devastación causada por la pandemia, la investigación plantea preguntas urgentes sobre los riesgos de intentar simplemente volver a la «normalidad» anterior a la pandemia.

En 1972, un equipo de científicos del MIT se reunió para estudiar los riesgos del colapso de la civilización. Su modelo de dinámica de sistemas, publicado por el Club de Roma, identificó los inminentes «límites del crecimiento» (LtG) que significaban que la civilización industrial estaba en camino de colapsar en algún momento del siglo XXI, debido a la sobreexplotación de los recursos planetarios.

El controvertido análisis del MIT generó un acalorado debate y fue ampliamente ridiculizado en su momento por expertos que tergiversaron sus conclusiones y métodos. Sin embargo, el análisis ha recibido ahora una sorprendente reivindicación gracias a un estudio redactado por un alto directivo del gigante de los servicios profesionales KPMG, una de las «Cuatro Grandes» empresas de contabilidad según sus ingresos globales.

Los límites del crecimiento

El estudio se publicó en el Yale Journal of Industrial Ecology en noviembre de 2020 y está disponible en el sitio web de KPMG. Concluye que la trayectoria actual de la civilización mundial, que sigue siendo la misma, se dirige hacia el declive terminal del crecimiento económico en la próxima década y, en el peor de los casos, podría desencadenar el colapso de la sociedad en torno a 2040.

El estudio representa la primera vez que un analista de alto nivel que trabaja en una entidad corporativa global dominante se toma en serio el modelo de los «límites del crecimiento». Su autora, Gaya Herrington, es responsable de sostenibilidad y análisis de sistemas dinámicos en KPMG, en Estados Unidos. Sin embargo, decidió emprender la investigación como un proyecto personal para entender hasta qué punto el modelo del MIT resiste la prueba del tiempo.

El estudio en sí no está afiliado a KPMG ni se ha realizado en su nombre, y no refleja necesariamente las opiniones de KPMG. Herrington realizó la investigación como una extensión de su tesis de maestría en la Universidad de Harvard en su calidad de asesora del Club de Roma. Sin embargo, se la cita explicando su proyecto en el sitio web de KPMG de la siguiente manera

«Ante la perspectiva poco atractiva del colapso, tenía curiosidad por ver qué escenarios se ajustaban más a los datos empíricos actuales. Al fin y al cabo, el libro que presentaba este modelo de mundo fue un éxito de ventas en los años 70, y a estas alturas tendríamos varias décadas de datos empíricos que harían que una comparación tuviera sentido. Pero, para mi sorpresa, no pude encontrar intentos recientes al respecto. Así quedecidí hacerlo yo mismo».

Titulado «Actualización de los límites del crecimiento: Comparación del modelo World3 con los datos empíricos», el estudio intenta evaluar cómo el modelo «World3» del MIT se compara con los nuevos datos empíricos. Los estudios anteriores que intentaron hacerlo concluyeron que los peores escenarios del modelo reflejaban con exactitud la evolución del mundo real. Sin embargo, el último estudio de esta naturaleza se completó en 2014.

El riesgo de colapso

El nuevo análisis de Herrington examina los datos de 10 variables clave: población, tasas de fertilidad, tasas de mortalidad, producción industrial, producción de alimentos, servicios, recursos no renovables, contaminación persistente, bienestar humano y huella ecológica. La investigadora ha descubierto que los datos más recientes se ajustan a dos escenarios concretos, el «BAU2» (business-as-usual) y el «CT» (comprehensive technology).

«Los escenarios BAU2 y CT muestran una detención del crecimiento dentro de una década aproximadamente», concluye el estudio. «Ambos escenarios indican, por tanto, que seguir como hasta ahora, es decir, perseguir un crecimiento continuo, no es posible. Incluso si se combina con un desarrollo y una adopción tecnológica sin precedentes, la situación actual, tal y como la ha modelizado el LtG, conduciría inevitablemente a un descenso del capital industrial, de la producción agrícola y de los niveles de bienestar eneste siglo».

La autora del estudio, Gaya Herrington, declaró a Motherboard que, en los modelos del MIT World3, el colapso «no significa que la humanidad dejará de existir», sino que «el crecimiento económico e industrial se detendrá, y luego declinará, lo que perjudicará la producción de alimentos y los niveles de vida… En términos de calendario, el escenario BAU2 muestra un fuerte declive que se establecerá alrededor de 2040″.

BAU

captura-de-pantalla-2021-07-16-a-las-16.17.25

En el escenario de la tecnología integral (TC), el declive económico también se produce en torno a esa fecha, con una serie de posibles consecuencias negativas, pero sin llegar al colapso de la sociedad.

CT

captura-de-pantalla-2021-07-16-a-las-16.17.38

Desgraciadamente, el escenario que menos se ajustaba a los últimos datos empíricos resulta ser la vía más optimista conocida como «SW» (mundo estabilizado), en la que la civilización sigue una senda sostenible y experimenta los menores descensos en el crecimiento económico, gracias a una combinación de innovación tecnológica e inversión generalizada en salud pública y educación.

SW

captura-de-pantalla-2021-07-16-a-las-16.18.16

Aunque tanto el escenario BAU como el de tecnología integral apuntan al próximo fin delcrecimiento económico en unos 10 años, sólo el escenario BAU2 «muestra un claro patrón de colapso, mientras que CT sugiere la posibilidad de que los futuros descensos sean relativamente suaves, al menos para la humanidad en general».

En la actualidad, ambos escenarios «parecen ajustarse bastante a los datos observados», concluye Herrington en su estudio, lo que indica que el futuro está abierto.

Una ventana de oportunidad

Aunque centrarse en la búsqueda del crecimiento económico continuado por sí mismo será inútil, el estudio considera que el progreso tecnológico y el aumento de las inversiones en servicios públicos podrían no sólo evitar el riesgo de colapso, sino conducir a una nueva civilización estable y próspera que opere con seguridad dentro de los límites planetarios. Pero en realidad sólo tenemos la próxima década para cambiar el rumbo.

«En este punto, por tanto, los datos se alinean más con los escenarios CT y BAU2, que indican una ralentización y eventual detención del crecimiento dentro de la próxima década aproximadamente, pero World3 deja abierto si el posterior declive constituirá un colapso», concluye el estudio. Aunque el escenario «mundo estabilizado» es el que «menos se aproxima, todavía es posible un cambio de trayectoria deliberado provocado por el giro de la sociedad hacia otro objetivo distinto del crecimiento». El trabajo de LtG implica que esta ventana de oportunidad se está cerrando rápidamente».

En una presentación en el Foro Económico Mundial de 2020 pronunciada en su calidad de directora de KPMG, Herrington abogó por el «acrecimiento», un enfoque agnóstico del crecimiento que se centra en otros objetivos y prioridades económicas.

«El cambio de nuestras prioridades sociales no tiene por qué ser una capitulación ante una necesidad sombría», dijo. «La actividad humana puede ser regenerativa y nuestras capacidades productivas pueden transformarse. De hecho, estamos viendo ejemplos de ello ahora mismo. Ampliar esos esfuerzos ahora crea un mundo lleno de oportunidades que también es sostenible».

Señaló cómo el rápido desarrollo y despliegue de vacunas a un ritmo sin precedentes enrespuesta a la pandemia de COVID-19 demuestra que somos capaces de responder rápida y constructivamente a los desafíos globales si decidimos actuar. Necesitamos exactamente un enfoque tan decidido para la crisis medioambiental.

«Los cambios necesarios no serán fáciles y plantean retos de transición, pero un futuro sostenible e inclusivo es todavía posible», dijo Herrington.

Los mejores datos disponibles sugieren que lo que decidamos en los próximos 10 años determinará el destino a largo plazo de la civilización humana. Aunque las probabilidades están en el filo de la navaja, Herrington señaló el «rápido aumento» de las prioridades medioambientales, sociales y de buena gobernanza como base para el optimismo, señalando el cambio de pensamiento que se está produciendo tanto en los gobiernos como en las empresas. Me dijo que tal vez la implicación más importante de su investigación es que no es demasiado tarde para crear una civilización verdaderamente sostenible que funcione para todos.

Fuente: Vice – Por Nafeez Ahmed

Así empezará la III Guerra Mundial, según el comandante supremo de la OTAN.

Jim Stavridis, militar con más de 30 años de experiencia y antiguo líder de la OTAN en Europa, ha coescrito una novela futurista sobre la III Guerra Mundial. Y son malas noticias para EEUU.

Año 2034. Un F-35 estadounidense desaparece del radar en el Estrecho de Ormuz. Al mismo tiempo, a más de 6.000 kilómetros, en el Mar del Sur de China, una flota de tres destructores de EEUU se topa con el Wén Rei, un extraño pesquero en llamas. Los militares ofrecen ayuda a los pescadores y descubren un sospechoso armatoste tecnológico. Cuando la capitana Sarah Hunt intenta establecer contacto con Washington para informar del suceso, se da cuenta de que las comunicaciones se han caído. Algo raro está pasando. 

En ese momento, un emisario de Pekín le dice a Washington que si quiere recuperar su caza en Ormuz —que han ‘hackeado’ y atrapado gracias a la ayuda de sus aliados iraníes— tiene que abandonar el pesquero y salir inmediatamente de aquellas aguas. El Wén Rei no es más queuna trampa de los chinospara que EEUU muerda el anzuelo. Y lo muerde. Cuando los estadounidenses dicen que no ceden al chantaje, la flota asiática tiene la excusa perfecta para rodear a los destructores, deshabilitar sus sistemas tecnológicos y hundirlos sin piedad. El mensaje de China es claro: este es nuestro mar y vosotros no pintáis nada aquí

Todavía no lo sabe nadie, pero ha empezado la III Guerra Mundial entre China y Estados Unidos.El conflictoarrastrará a otras potencias como Irán, India o Rusia y alcanzará escenas insólitas en la historia de la humanidad: ciberataques masivos, flotas enteras hundidas y bombas nucleares tácticas en las dos potencias más fuertes del mundo.

Así comienza ‘ 2034, a novel of the next world war ’, un libro recién publicado y coescrito por el novelista Elliot Ackerman y el militar Jim Stavridis. Ambos sirvieron en el Ejército estadounidense, pero es Stavridis quien aporta los galones: con más de 30 años en la Armada de EEUU, sabe lo que es enfrentarse a un problema en la sala de emergencias de la Casa Blanca (la famosa Situation Room), comandó un destructor en el Mar del Sur de China —como Sarah Hunt, una de las protagonistas del libro— y fue el Comandante Supremo aliado en Europa de la OTAN (2009-2013), uno de los cargos más importantes de la Alianza Transatlántica. 

Se estarán preguntando a qué viene escribir un libro sobre la Tercera Guerra Mundial entre China y EEUU tal y como están las cosas. ¿Morbo? ¿’Clickbait’ editorial? No. Según Stavridis, detrás de esta novela hay una clara y única advertencia: Estados Unidos se está quedando sin imaginación. Y un país sin imaginación está abocado al desastre. 

“[Antes de escribir el libro] empecé a pensar: ¿cómo podemos evitar una guerra con China?”, se preguntaba Stavridis en una reciente entrevista con la revista estadounidense Wired, que ha sacado en exclusiva varios capítulos del libro. “Y creo que parte del motivo por el que evitamos la guerra con la Unión Soviética era que nos podíamos imaginar cómo de terrible sería”. El almirante, de 66 años, lo dice en referencia a ‘La Tercera Guerra Mundial’, un libro de ciencia ficción escrito en los años 80 por Sir John Hackett, en el que imaginaba cómo sería un conflicto entre la Unión Soviética y EEUU.

Más allá de la novela… ¿es posible?

Pero ¿acaso es tan probable una guerra entre China y EEUU como lo pudo ser entre los viejos enemigos de la Guerra Fría? 

Afortunadamente, es difícil que, hoy por hoy, ambas superpotencias entren en un conflicto militar abierto. De hecho, la relación entre la URSS y EEUU era muy distinta de la de Pekín con Washington, entre otras cosas, por la globalización y la interconexión de ambas economías. Sin embargo, con la guerra comercial iniciada por Donald Trump y ante una política internacional más agresiva desde que el presidente Xi Jinping está al mando, un choque puntual en el sureste de Asia no suena descabellado. Hace unos meses, El Confidencial contactó a una decena de expertos de talla mundial en relaciones entre EEUU y China para preguntarles por las posibilidades de un conflicto entre ambos países. La mayoría aseguró que era un escenario lejano. Pero su tono sonaba pesimista.

“Las relaciones de China con Estados Unidos nunca han estado peor desde que el presidente Nixon visitara Pekín en 1972”, afirmaba entonces a este periódico Shi Yinhong, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad de Renmin y asesor del Consejo de Estado chino. “Y probablemente estarán peor en el futuro próximo”.

En ese sentido, el punto más conflictivo entre ambas superpotencias es el Mar del Sur de China. En la actualidad, los estadounidenses patrullan las aguas para defender «la libertad de navegación» de sus aliados y evitar que China se haga con el control total de una zona geoestratégica clave, mientras que Pekín reclama como propio casi la totalidad del mar de China Meridional. Desde que Xi Jinping tomó el poder, China ha militarizado aún más la zona. El exsecretario de Estado de la Administración Trump, Mike Pompeo, denunció hace unos meses que Pekín “explota que el mundo está centrado en la crisis de covid-19 para continuar con su comportamiento provocador” en estas disputadas aguas. 

En la novela, Pekín traza un plan para tumbar la flota estadounidense y hacerse con el control del Mar del Sur. El choque empieza cerca de las controvertidas islas Spratly, localizadas entre Filipinas y Vietnam y que también se disputan China, Taiwán o Malasia. “Los chinos han estado haciendo esto durante décadas: moviendo la valla un poco más, y un poco más, y un poco más… hasta que reclamen todo el Pacífico Sur”, escriben los autores de ‘2034’ en boca de uno de los personajes.

Gracias a la experiencia de Stavridis y a la pluma de Ackerman, los extraños sucesos que llevan al mundo al borde del colapso no suenan tan surrealistas. Cuando uno de los protagonistas reflexiona sobre lo que está ocurriendo, se da cuenta de que a cada paso ambos subestiman a su rival. “Él sabía que al principio de todas las guerras había un fallo de cálculo”, escriben los autores. «Porque cuando una guerra empieza ambos bandos se creen que van a ganar”.

Y el motor del desastre en este libro es la fe ciega en la tecnología. Bien lo sabía Abraham Lincoln. 

Ciberataque masivo

A finales del siglo XVIII, una máquina conocida como El Turco se convirtió en la revelación del ajedrez en Europa. Nadie sabía muy bien cómo, pero ganaba partidas de ajedrez contra sus contrincantes —entre ellos a Benjamin Franklin y Napoleón—. Todo el mundo asistía maravillado ante el poder tecnológico de esta máquina mágica. Hasta que un jugador descubrió el truco: había un pequeño ser humano detrás que controlaba las piezas.

Sandeep Chowdhurry, el asesor adjunto de seguridad nacional de Estados Unidos en la novela, recuerda esta historia en boca del presidente Lincoln para explicar horrorizado cómo la tecnología está llevando al mundo a una III Guerra Mundial. “Da igual cómo vayan las cosas, que siempre había un hombre detrás de la máquina”, termina Chowdhurry citando a Lincoln. 

Al inicio de la novela, China consigue tumbar todos los sistemas tecnológicos de la flota estadounidense, lo que le da una ventaja comparativa enorme frente a su rival. Pero sin darse cuenta y con unos ‘aliados’ rusos que ante todo quieren sembrar el caos —y provocan un apagón masivo en todo EEUU—, pronto cometen un error de cálculo fatal. En un primer momento, los chinos habían diseñado una estratagema con su aliado en Teherán para capturar un caza enemigo y usarlo como efecto de distracción. Tan solo querían mandar un mensaje claro a EEUU: vuestra hegemonía se ha acabado. Y ha llegado el momento de que os vayáis del Mar del Sur de China. 

China aprovecha esta debilidad para invadir Taiwán y la presidenta de EEUU advierte que, si no se detienen, harán uso de bombas nucleares

Pero Estados Unidos no se queda de brazos cruzados y, como un perro enrabietado, ataca con más fuerza. Envía un cuarto de su flota al Mar del Sur de China. De nuevo, un ‘hackeo’ chino deja ciegos a sus barcos y desbarata sus sistemas operativos, por lo que los aviones, submarinos y barcos del gigante asiático hunden toda la flota estadounidense. 37 barcos en el fondo del mar. La mayor humillación militar a Estados Unidos de la historia. Pero aún queda lo peor. China aprovecha este momento de debilidad para invadir Taiwán. La presidenta de Estados Unidos —la primera mujer de la historia en liderar el país pertenece a una misteriosa plataforma independiente— advierte que si Pekín no ceja en su empeño, actuarán con firmeza. Usarán bombas nucleares tácticas. Y las usan. 

La pendiente resbaladiza de la guerra

Cuando uno lee la novela y ve a sus personajes continuar por la pendiente resbaladiza de la destrucción masiva, uno se pregunta: ¿por qué nadie para? ¿Por qué no dejan lo que están haciendo? Para responder estas preguntas, los autores simplemente señalan a lo que ha pasado en Europa en el último siglo. «Justo hace 100 años, cuando ya se suponía que habíamos evolucionado como especie, cuando comerciábamos entre nosotros y empezábamos a apoyar los derechos de las mujeres y de las minorías […] nos dimos de bruces con dos guerras mundiales que acabaron con la vida de 80 millones de personas«, afirma Stavridis en la entrevista a la implícita pregunta de por qué EEUU y China serían tan estúpidos de empezar una guerra.

Sin embargo, quizá la pregunta más sorprendente del libro no es por qué se empieza un conflicto bélico, sino cómo se pone fin a él. Al final de la novela, cuando los indios entran en la escena (no se puede decir más para no estropear la sorprendente conclusión), uno de los protagonistas le lanza una advertencia definitiva a los estadounidenses. Bien parece un mensaje que se aplique al presente: “En la guerra lo importante no es si ganas o no, sino cómo ganas”, le dice al asesor de seguridad nacional. “EEUU no solía empezar las guerras, sino acabarlas. Pero ahora es al revés, empieza las guerras y no las acaba”.

En este enlace: https://www.xlsemanal.com/personajes/20210519/guerra-eeuu-china-armas-nucleares-tercera-guerra-mundial-2026-libro-2034.html

 Stavridis realiza una entrevista en la que contesta con mayor profundidad y detalle, las diferentes previsiones sobre un futuro conflicto, incluso anticipándolo a 2026.

Fuente: Carlos Barragán El confidencial, XL Semanal.

Los grandes logros del procés

En sociología y en psicología social es muy conocido el experimento de la rana y la olla de agua hirviendo. Dentro de laboratorio se comprobó como si una rana se lanza a una olla hirviendo, el animal hará todo lo posible por salir de ella, sin embargo, si se deja una rana en una olla con agua tibia y cada cierto tiempo se aumenta la temperatura medio grado, la rana se adormecerá y continuará en ella, hasta que sin darse cuenta el agua empiece a hervir y la mate. La conclusión del experimento muestra cómo grandes cambios, aunque estos sean negativos para las personas, se pueden producir si se implementan a pequeña escala y de manera gradual. 

Este ha sido siempre el método empleado por los nacionalistas para alcanzar sus objetivos politicos.

También desde finales del siglo XIX y principios del XX, se ha comprobado que los grandes cambios sociales solo se pueden alcanzar en periodos de crispación, intolerancia, pobreza, crisis económica y la desaparición paulatina de los estados del «bien estar”. Pues bien desde los últimos años este ha sido uno de los mantras nacionalistas. “cuanto peor este la sociedad, antes conseguiremos nuestros objetivos políticos”.

La economía catalana se ha resentido en los últimos años. Al conflicto independentista -que ha marcado la incertidumbre económica para familias y empresas- se ha unido la rígida regulación en materia de vivienda y comercio. Y la Comunidad de Madrid ha sacado provecho de ello, adelantando a Cataluña como primera economía en España, atrayendo a muchas de las empresas que han ido cambiando de sede social desde el referéndum del 1 de octubre de 2017, así como turistas e inversión extranjera.

La capital de España también ha hecho de los impuestos una de sus banderas. Tanto que ERC amenazó con no apoyar los Presupuestos Generales de Sánchez si no limitaban el poder de Madrid para modificar algunos tributos. Pero más allá del IRPF, Sucesiones y Patrimonio, las diferencias en la forma de ejercer la política fiscal lo ejemplifica que Cataluña tiene 15 impuestos propios y Madrid, tres.

El PIB catalán pasa a ocupar la segunda posición

Cataluña ha perdido el liderazgo económico de España desde 2017, coincidiendo con el año que se produjo el referéndum del 1-O. Mientras que en el año 2000 contribuía 1,5 puntos más que la Comunidad de Madrid al PIB de España, ahora ésta lo hace casi medio punto por encima. Una pérdida de competitividad que los expertos achacan a la inseguridad jurídica y la incertidumbre, mala amiga de la inversión extranjera y la demanda nacional.

En 2019 -últimos datos del INE-, Cataluña acumulaba un PIB de 236.800 millones de euros, el 19% del total nacional, ocupando el segundo puesto del ranking. Madrid dio el ‘sorpasso’ en 2018, cuando su economía representó un 19,3% de todo el PIB nacional, por primera vez tres décimas por encima de la catalana. La riqueza de la Comunidad de Madrid fue de 240.130 millones, mejorando en solo un año en casi 10.000 millones su PIB.

También se constata en el PIB por habitante, un buen indicador de la calidad de vida, que fue de 31.119 euros anuales en Cataluña en 2019.Aunque supera a los 26.426 de la media de España, la Comunidad de Madrid le gana también esta batalla, con 35.913 euros per cápita. Por delante de Cataluña se situaron también el País Vasco y Navarra.

Para Miguel Cardoso, economista jefe para España en BBVA Research, no todo es culpa del ‘procés’, también las políticas eficientes y eficaces en política económica han dado muy buen resultado. Las diferencias regulatorias en la construcción residencial y el comercio minorista, con una política de horarios y días de apertura mucho más flexible en Madrid ha mejorado la situación de Madrid respecto a Cataluña

La incertidumbre política provoca cambios de sede

Lo más sonado del ‘procés’ en términos económicos vino con las salidas de empresas ya que algunas de gran relevancia como CaixaBank o Sabadell decidieron abandonar su comunidad de origen. En total, 2.536 sociedades cambiaron su domicilio en 2017. Desde entonces, más de 7.000 lo han hecho, cifra apenas contrarrestada por las 2.244 nuevas que se han incorporado.

José Miguel Tabarés, vicedecano del Colegio de Registradores, explica que aunque con los años se ha ido apaciguando el ritmo de salidas, sigue habiendo muchas más que salen de las que llegan, al revés de lo que ocurre en Madrid. Además, cerca de la mitad de las 7.000 que han abandonado Cataluña en estos cuatros años, han escogido Madrid.

Se trata, únicamente, de cambios de domicilio, no de traslado de centros productivos ni de oficinas. La actividad puede seguir en la comunidad catalana. Pero Tabarés señala que esos traslados tienen consecuencias. Por ejemplo, tributarias: una empresa cumple con sus obligaciones fiscales allí donde tiene su sede social. Y afirma que también puede influir en el cambio de residencia que pueden decidir sus equipos directivos.

Menos turistas extranjeros y mayor regulación de Airbnb

Después de varios años con Cataluña a la cabeza en llegada de turistas extranjeros, en octubre de 2019 registró el primer descenso, que además continuó hasta caer casi un 14% a final de año. Aún así, sigue siendo el destino principal para los turistas extranjeros, con el 23% del total de las llegadas, unos 19,4 millones de personas en 2019.

Miguel Cardoso recuerda que aunque Cataluña es la gran región turística de España, desde 2017 ha experimentado una «tendencia negativa» debido a los distintos golpes que sufrió la región ese año. En mayo comenzaron las restricciones sobre las plataformas de alquileres vacacionales (como Airbnb) y a la apertura de nuevos hoteles; en agosto se produjeron los atentados terroristas de Las Ramblas; y octubre comenzó con el referéndum, lo que «generó mucha incertidumbre fuera de España».

Gonzalo Bernardos, profesor de Economía de la Universidad de Barcelona, asegura que la reducción de la oferta -tras el control sobre los apartamentos turísticos- tuvo como consecuencia la subida de su precio, pero una mayor disponibilidad en el mercado de alquiler residencial.

Inversión extranjera

En 2017, año del 1-O, se perdió casi un 40% de inversión extranjera directa, hasta los 3.093 millones de euros desde los 5.138 millones de 2016, según datos del Ministerio de Industria. Ello contrasta con el crecimiento del 24,7% registrado por Madrid, hasta rebasar los 14.500 millones. De esta manera, si en 2016 Cataluña representaba el 20,1% del total de la inversión extranjera que recibía en España, el año siguiente cayó hasta el 13%. Y en 2019 se mantenía esa misma tónica: la inversión extranjera recibida por Cataluña rondó los 3.200 millones (14,4% del total), frente al 61,2% que representó la Comunidad de Madrid.

José Carlos Sánchez de la Vega, director técnico del Informe de Competitividad Regional que edita el CGE, explica que la evolución de la inversión extranjera suele ser muy volátil, pero reconoce que «el clima no es propicio para que sea una comunidad atractiva».

Un agujero de 72.000 millones, el 36% de su PIB

Uno de los graves problemas de la economía catalana es el de la deuda pública. Por un lado, porque es de las más elevadas de España respecto al PIB (35,9%) y, por otro, porque la mayor parte de esa cuantía se la tiene que pagar al Estado, su gran benefactor desde la crisis de 2012. La deuda de Cataluña asciende a los 72.300 millones (tercer trimestre de 2020), es decir, que cada catalán carga con unos 10.000 euros de deuda autonómica, el doble que un madrileño.

Esta cuantía representa casi una tercera parte del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) que el Estado habilitó para evitar la quiebra técnica de las regiones ante la imposibilidad de acudir a los mercados internacionales a financiarse, como ocurría antes de la crisis. «Cataluña tiene un problema estructural en sus finanzas públicas que hay que arreglar, en parte dando más recursos a través de la reforma del sistema de financiación autonómica, pero también realizando una mejor eficiencia del gasto», asegura Miguel Cardoso.

Queda claro que para separar a Cataluña del resto de España es necesario hundirla antes. Bravo por toda la caterva de  mantenidos por la Generalitat, que con su “paguita” mensual, se permiten empobrecer al resto y robarnos derechos. Bravo!! habéis conseguido unos logros por los que siempre seréis recordados, traidores a Cataluña y al resto de España.

Mitos sobre la Conquista de América

R9578235277419d138a08e6f5c31c0564

La colonización española del nuevo mundo está salpicada de numerosos mitos, muchos de ellos creados por países protestantes,  movimientos en defensa de los pueblos indígenas, o incluso creados por los propios españoles.

Los ingleses y holandeses, rivales de los españoles durante los siglos XVI, XVII y XVIII, trataron de difundir una leyenda negra sobre el imperio español que poco o nada, tenía que ver con la realidad. España era la nación de la inquisición, del exterminio, de la esclavitud… y aunque es cierto que se cometieron desmanes, también es cierto que fue España el primer país en dictar leyes contra la esclavitud y el trato digno de los indígenas (Leyes de Burgos de 1512, Leyes nuevas de 1542). Además en los 350 años que duró la inquisición, están documentados unas 2.000 sentencias a muertes. En el resto de Europa solo en el siglo XVI se documentan 100.000.

También los españoles y los indígenas tienen mitos acerca de la colonización. Nunca un puñado de aguerridos extremeños sometieron a imperios en días. Más bien se aprovecharon de las guerras intestinas existentes en el continente, para imponer un nuevo orden, que aunque no perfecto, sin duda mejor que el anterior.

En cuanto al exterminio indio, es cierto que llegó a haber zonas donde murieron el 90% de la población, pero tampoco fue culpa de un “sanguinario» español, o de un emperador de mandíbula prominente, más bien fue la señora viruela y la señora gripe, por cierto, la mayor parte de los españoles que viajaban al nuevo mundo, sobre todo durante los primeros siglos, también “la palmaban” en porcentajes parecidos, y no por culpa de Moctezuma, sino de la malaria y la tuberculosis.

El español fue un imperio creador y no un imperio colonial depredador, ya que los ciudadanos de México, Buenos Aires, La Habana o Medellín, tenían la mismos deberes y obligaciones que los de Barcelona, Sevilla o Madrid. América no era una colonia de España, era España, los reinos de ultramar (virreinatos) tenían la misma categoría que los de la península.

En 1502 nace la “Organización Urbana Ovandina” y el “Modelo Mendoza”, gracias a las cuales se poblaron nuevo territorios, se promocionó el  desarrollo urbano, se estimuló el mestizaje, se permitió la elección de alcaldes y corregidores, se instauraron tribunales y los denominados juicios de residencia, se construyeron caminos, minas, puertos, catedrales, universidades y hospitales. Se promulgaron leyes para proteger y estudiar las culturas indígenas (real cédula de 1580) y proteger las producciones agrícolas y manufactureras del nuevo mundo. En definitiva, desde 1500 a 1830, los españoles de américa vivieron y crearon el mayor avance socioeconómico de la historia.

En la actualidad debemos  celebrar nuestra hispanidad, nuestra cultura en común, y que pertenecemos a pueblos, tanto a un lado como al otro del atlántico, que han escrito unas de las páginas más importantes de la historia de la humanidad.

La entrada en este siglo XXI puede ser la oportunidad para que los «latinoamericanos» dejemos de serlo y volvamos a ser lo que siempre fuimos, Hispanoamericanos. Ya es hora de que nos unamos como pueblo y cambiemos esa inercia de autodesprecio y baja autoestima.

Sabemos que nuestro enemigo son las oligarquías internacionales debemos  dejar de seguir sus directrices y las de los lacayos que desde nuestros países se muestran serviles. Dejemos pues de ser “boboamericanos» y sintamos orgullo de ser Hispanoamericanos.

El boboamericano, fruto de esa extraña amargura y el inmenso complejo que tiene, suele centrar su discurso en cuatro grandes bloques:

1) España les robo el oro, y las riquezas, y esa es la causa de todos sus males…

Durante los siglos XVI y XVII España acumuló 16 900 toneladas de plata y 181 toneladas de oro. Las cuentas son minuciosas: 16.886.815.303 gramos de plata y 181.333.180 gramos de oro. La producción de México en un año, equivale a toda la plata que España extrajo durante todo el virreinato hasta la independencia mexicana. El que en líneas generales los siglos XVII y XVIII América fuese un continente tranquilo, libre de guerras y de violencia, no parece importarles, y el que, por ejemplo México, se cargase toda la herencia recibida de España en sólo 20 años, tampoco.

2) Que mala suerte que no les conquistasen los ingleses…

El que lo dice suele ser mestizo o mulato, y parece que odia a España por serlo, y se refiere, lógicamente, a países como EEUU, Australia, Canadá o Nueva Zelanda. Jamás piensa que colonias inglesas fueron por ejemplo, Jamaica, Guyana, o Belize. También olvidan que en sus admirados países anglosajones, viendo nuestros rostros amerindios, estaríamos  en una reserva vendiendo botijos y mantas a los turistas.

Una vez vomitadas estas dos chorradas, el “boboamericano», se defiende de cualquier respuesta con:

3) Fuimos conquistados por un país pobre y despreciado en Europa.

El evidente hecho de que España sea la 4ª economía de la zona euro, la 5ª de Europa, y esté entre los 20 primeros países del mundo en cualquier índice de desarrollo que se quiera consultar no afecta jamás a su convicción cerril y patética. Así, el boboamericano es más feliz.

4) Nunca hemos sido nada en la historia.

El que lo dice, lo dice en español, el 2º idioma más hablado del mundo, por lo que esto ya no merece muchos más comentarios. Además de tener una cultura precolombina rica y avanzada, durante la era Hispánica, los distintos virreinatos formaban los territorios más avanzados y desarrollados del continente, incluso su nivel de desarrollo era superior al de Europa central, balcánica y del este. En comparación hoy no podemos presumir de lo mismo, por eso un alegato a favor de nuestro pasado, la hispanidad y la hermandad de los pueblos es más necesario que nunca.

43475097_1273913106082496_645073408907804672_o

Volvamos a formar una hermandad, volvamos a estar orgullosos de nuestra historia, de nuestro imperio, de nuestra cultura pre y post colombina, y dejémonos de victimismo infantil y auto-odio estéril que impide desarrollarnos como sociedad. ¡Viva la Hispanidad!

Fuentes: Hispanic Society, Archivo de Indias, Carlos Canales, Documentación de las Universidades Autónoma de México y de Buenos aires, Antonio Gracia, Andrés Fanlo, El País, Heraldo de Aragón.

Israel anuncia su intención de atacar Irán

En este inicio de año han ocurrido dos noticias que involucran a Israel, EEUU e Irán.

Desde el pasado mes de octubre hasta 14 iraníes han intentado entrar en EEUU a través de la frontera con Mexico. Aunque no se sabe exactamente para que querían entrar en el país, se sospecha que formaran parte de un comando militar o una célula durmiente dispuesta a actuar cuando fuera necesario.

Estados Unidos sabe que Irán va a intentar por todos los medios vengar la muerte del general jefe de la guardia revolucionaria iraní, y encargado de influir militarmente en todo oriente medio. Para rebajar la tensión en la zona, ha declarado públicamente que va a dejar de apoyar a Arabia saudí en su guerra contra el Yemen. No obstante, la consecuencia más directa es que los Arabes se coordinen con los judíos en contra de los persas, lo cual es todavía más peligroso.

Por otra parte Isreal ha hecho público su intención de actuar militarmente contra Irán y abortar su programa nuclear. Avil Kochavi, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Autodefensa de Israel (FDI), dijo la semana pasada que Israel estaba actualizando los planes de ataque contra el programa nuclear de Irán. El periodo de actualización abarcaría aproximadamente un año y pidió la cantidad de unos 918 millones de dólares para poder implementarlo.

Israel afronta la incertidumbre sobre el futuro del programa nuclear de Irán, dadas la violaciones de los límites del Acuerdo Nuclear de 2015 (JCPOA) y la disposición del presidente Biden a iniciar negociaciones con Irán para intentar llegar a un nuevo acuerdo.

La incertidumbre para Israel está en que las negociaciones se dilaten, mientras Irán aproveche ese periodo de tiempo para avanzar en la acumulación de suficiente material fisible para fabricar bombas nucleares.

En los debates israelíes previos al acuerdo interino de 2013 y al acuerdo JCPOA de 2015, se acuñaron los término «zona de inmunidad» y «libertad de Israel de actuar por su cuenta». La zona de inmunidad hacía referencia a la capacidad del programa iraní de sobrevivir a ataques preventivos por parte de Israel, especialmente dispersando su programa nuclear, «endureciéndolo» (en instalaciones subterráneas difíciles de destruir por armas convencionales) y con mejoras en armamento defensivo. La libertad de Israel de actuar por su cuenta, por lo tanto, es la capacidad de destruir ese programa nuclear solo con capacidades israelíes (excluyendo las capacidades de EE.UU.).

Según varias informaciones de lo que sucedió en 2012 y 2013, Netanyahu estaba decidido a lanzar un ataque preventivo contra Irán, pero se encontró con la oposición directa del entonces presidente Obama. También se filtraron las profundas desavenencias en el gabinete de seguridad israelí en contra y a favor del ataque; Netanyahu también se enfrentaba a una opinión pública contraria a lanzar un ataque preventivo unilateral sin apoyo estadounidense. La línea dura israelí creía que  la diplomacia no podía funcionar y de ahí que propugnaran un ataque preventivo.

Las presiones internacionales para no lanzar ese ataque y el disenso interno en Israel, finalmente abortaron los planes. En 2013 la diplomacia logró un acuerdo nuclear interino, y en el año 2015 se llegó a un acuerdo global (el JCPOA). Tal y como expliqué en el artículo «¿Se acerca Irán peligrosamente a la bomba atómica?«, el JCPOA retrasó el que Irán tardase en adquirir material para una bomba nuclear desde unos tres meses a que tuvieran que emplear un año, pero de ningún modo eliminó el programa nuclear iraní con potencialidad para fabricar bombas atómicas de uranio. Para una bomba de plutonio, Irán tendría que volver a readaptar el reactor y suministrarle agua pesada suficiente, lo que le podría llevar unos dos años.

Por otra parte, tal y como expuse en el artículo «¿Es necesario un acuerdo nuclear con Irán?«, según los documentos de inteligencia de EE.UU. y de la AIEA (que recibe información de las inteligencias occidentales), desde el año 2004 en realidad Irán no tenía intención de desarrollar y desplegar armas nucleares, ya que fue intimidada por la invasión de Irak de 2003. La cúpula iraní entendió que si traspasaba el umbral de la bomba, podría encarar ataques militares que desencadenarían un conflicto armado a gran escala que podría terminar en la destrucción del régimen iraní.

Debe quedar claro que Irán renunció temporalmente a las armas nucleares desde el año 2004 no por pacifismo, sino al analizar cuidadosamente los riesgos y amenazas.

Por lo tanto, la necesidad de llegar a un acuerdo nuclear en 2015 con el JCPOA era bastante discutible, ya que la disuasión había sido suficiente para impedir la proliferación nuclear, es decir, la invasión de Irak de 2003 tuvo el efecto colateral  imprevisto de que la Contraproliferación, en lugar de la No-Proliferación, contuvieran a Irán de tener armas nucleares. Aducir que fue el acuerdo del JCPOA lo que impidió la proliferación nuclear sencillamente no es cierto. Aunque sí es cierto que hizo retroceder el programa nuclear unos cuantos meses para llegar al umbral de la bomba.

Israel y la comunidad internacional tienen tres opciones básicas para lidiar con el programa nuclear iraní: (1) el ataque preventivo, (2) un acuerdo nuclear y (3) la disuasión.

Desde que Irán decidió traspasar los límites del acuerdo nuclear, es probable que Israel haya comenzado una campaña de ataques preventivos a pequeña escala, para intentar retrasar a Irán en acumular suficiente uranio enriquecido.

En junio o julio de 2020, se produjo una explosión en la planta de Natanz, que fabrica centrifugadoras avanzadas destinadas a la planta de enriquecimiento de ese mismo complejo (ocultas en dos instalaciones subterráneas). La explosión se atribuye a un sabotaje o ataque israelí, aunque no hay forma de confirmar tal extremo. Además está el caso del asesinato al que quizás fuera principal responsable del programa nuclear iraní, Moshen Fakhrizadeh.

Tal vez, este 2021 sea el año en el que oriente medio vuelva a ser una zona caliente, en la que se juegue buena parte del tablero geopolítico internacional.

Fuentes: Infobae, El Mundo, The Politicalroom

Historia Predictiva para el próximo 2022

Hace una década que Peter Turchin predijo que 2020 iba a ser un año atroz. El académico estadounidense de origen ruso lo dejó escrito, negro sobre blanco, en un artículo de 2010 en la revista Nature que hoy se cita como una de las cumbres contemporáneas de la historia predictiva. Los acontecimientos, por supuesto, han acabado dando la razón a este profesional del pésimo augurio con coartada científica.

Pero lo más inquietante a estas alturas tal vez sea que el de Turchin es un pronóstico cuya fecha de caducidad no se limita al próximo 31 de diciembre. No solo dijo que 2020 pondría a las sociedades occidentales al borde del abismo: también ve muy probable que en 2021 den un (¿irreversible?) paso al frente, precipitándose al vacío.

Como lo oyen. Al funesto año de la pandemia va a seguirle, en opinión de nuestro hombre, un periodo de creciente inestabilidad política que, sobre todo en el caso de los Estados Unidos, podría conducir a un colapso violento del sistema. En su perfil de Twitter, Turchin ha fijado un mensaje del 12 de febrero de 2017 en el que aseguraba que el país está sumido en una aguda crisis sistemática que podría conducir a una guerra civil. Según ha escrito en su página web, las probabilidades de que semejante desastre se produzca en el próximo par de años le parecen ahora incluso superiores que cuando escribió el tuit. Acontecimientos recientes como la victoria de Joe Biden en las presidenciales del pasado noviembre para él no cambian nada sustancial, la convulsa marejada de fondo que conduce a la inestabilidad y el potencial desastre permanece intacta.

Así se las gasta el Nostradamus de la historia basada en modelos matemáticos. El hombre cuyos extravagantes vaticinios eran acogidos por la comunidad científica con perplejidad desdeñosa. Hasta que empezaron a cumplirse.

¿La ley del silencio?

Los seguidores más inflamados y entusiastas de sus redes sociales y su página web están convencidos de que se trata de un pensador disidente que difunde verdades incómodas y al que las autoridades intentan silenciar. La realidad es mucho más prosaica. No hay ninguna conjura gubernamental contra Peter Turchin. Nadie pretende acallar a este profesor de evolución cultural e historia de las civilizaciones de la Universidad de Connecticut nacido en 1957 en el territorio de lo que por entonces era la Unión Soviética.

Al contrario: Turchin llevaba ya un par de décadas de intensa pero oscura trayectoria intelectual y es precisamente ahora cuando se ha convertido en una estrella mediática. En abril de este año, cuando empezó a quedar claro que 2020 iba a ser, en efecto, un año de horrores, la prensa empezó a interesarse por él. Primero lo hicieron medios de corte más bien sensacionalista que tendían a tratarle como una simple curiosidad, un espécimen de barraca de feria. Por último, la prensa seria decidió prestar algo más de atención a este visionario con síndrome de Casandra. Incluso uno de sus firmes detractores, el columnista de The New York Times Ross Douthat, acabó reconociendo que Turchin, por controvertidas que puedan resultar algunas de sus afirmaciones, viene avalado por una sólida trayectoria: después de todo, hay método en su (aparente) locura.

Regreso al futuro

Graeme Wood, redactor de Atlantic, entrevistó a Turchin a mediados de noviembre. En el extenso perfil que incluye la entrevista, lo describe como un tipo excéntrico pero cabal, un antiguo biólogo, formado en la Unión Soviética y emigrado a los Estados Unidos ya en la década de 1980, que dedicó casi 30 años a estudiar especies parásitas como el escarabajo pelotero. Ya en plena madurez, tras resolver, según propia confesión “todas las incógnitas interesantes” de su ámbito de estudio, decidió dedicarse a su otra gran pasión: la historia.

Turchin entró en el ámbito de las ciencias sociales como un pulpo en una cacharrería. Las abordó desde una perspectiva original que ha bautizado como ‘cliodinámica’. Él insiste en que su trabajo no se basa en intuiciones ni conjeturas, sino en un sofisticado modelo matemático que procesa datos de los últimos 10.000 años de historia del género humano y los somete a un exhaustivo análisis cuantitativo y cualitativo para tratar de identificar patrones significativos. A partir de esos patrones, siempre según Turchin, es posible “deducir principios generales que expliquen el funcionamiento y la evolución en el tiempo de las sociedades históricas”.

Él cree haber identificado al menos uno de esos patrones: cada 50 años, se produce en los Estados Unidos un largo periodo de inestabilidad y violencia política. Ocurrió en las décadas de 1870, 1920 y 1970, y la serie histórica podría extenderse un siglo más atrás, para abarcar también 1770 y 1820, si se acepta que la última de estas décadas fue un periodo de estabilidad económica pero también convulso en lo político e ideológico. Ya en 2010, el tercer año de la gran recesión contemporánea, Turchin estaba convencido que el patrón iba a repetirse, que las placas tectónicas de la conflictividad social estaban empezando a moverse y que en torno 2020 se produciría, de nuevo, un cataclismo de graves consecuencias.

Tal y como explicaba hace unos meses en una entrevista con Vice, lo suyo, por discutible que pueda resultar, es ciencia aplicada, no astrología, quiromancia o cualquier otra modalidad de pensamiento mágico: los acontecimientos de 2020 no le han dado la razón a él, sino a la teoría en la que viene trabajando desde 2001. “Por supuesto”, reconocía el pensador, “nadie puede estar completamente seguro de lo que va a suceder. El futuro no puede predecirse en un sentido absoluto”.

El ocaso de los grandes imperios

La historia predictiva no suele gozar de muy buena prensa. Fue popular hasta mediados del siglo XX, pero sin superar nunca el estigma de disciplina especulativa y subalterna, más cercana a la disquisición filosófica o la simple astrología aplicada que al verdadero conocimiento. En España, fue practicada de manera muy notoria por Alexandre Deulofeu (1903-1978), farmacéutico de Figueres, político, filósofo y erudito, discípulo aventajado de pioneros de la historia en clave biológica como Oswald Spengler o Arnold J. Toynbee. De Deulofeu suele destacarse que, partiendo de un modelo matemático de elaboración propia, afirmó que las civilizaciones son como organismos vivos que nacen, se reproducen y se extinguen en ciclos de entre 1.700 y 5.100 años.

Ese (precario) andamiaje científico le permitió hacer pronósticos como que la Unión Soviética se desplomaría antes del final del siglo XX, Yugoslavia dejaría de existir en la década de 1990 o China emergería como nuevo poder global en el primer tercio del siglo XXI. También auguró la disolución del “imperio” español en 2029. Los seguidores de Deulofeu, entre los que se cuenta su nieto, el historiador Juli Gutiérrez, destacan el gran logro intelectual que, en teoría, estos vaticinios confirmados posteriormente por los hechos, obviando, tal vez de manera más indulgente que interesada, que este hombre renacentista realizó a lo largo de su vida múltiples pronósticos de este tipo, muchos de ellos erróneos.

Bastante más impresionante es la serie de aciertos de otro historiador con querencia por predecir el futuro, Allan Lichtman, el veterano profesor de la Universidad de Washington DC que lleva pronosticando sin error la identidad del ganador de las elecciones estadounidenses desde 1984. Lichtman insiste en que su método consiste en “ignorar las encuestas, los mensajes electorales, las crónicas periodistas, las especulaciones académicas y, en general, cualquier de los métodos convencionales y poco fundamentados de realizar pronósticos electorales”. Él centra su atención en 13 claves interpretativas que tienen que ver con aspectos como la situación económica, los éxitos en política exterior o el carisma de los candidatos. Expertos en cálculo estadístico como Nate Silver insisten una y otra vez en que el método Lichtman, por ingenioso que resulte, tiene un fundamento técnico bastante dudoso. Pero sus resultados lo avalan.

Aunque su óptica de análisis parece, sobre el papel, mucho más consistente que la de Deulofeu y Lichtman, lo cierto es que Turchin ni siquiera es un historiador en sentido estricto. Pese a que renunció a sus estudios sobre ecosistemas a finales de los 90, sigue formando parte del departamento de Ecología y Biología Evolutiva, aunque colabora también con los de Antropología y Matemáticas. Los historiadores ortodoxos de su centro académico prefieren mantenerse alejados de él, convencidos de que no compiten en la misma liga y que, muy probablemente, ni siquiera juegan al mismo juego. El centenar de artículos técnicos y los seis libros (ninguno de ellos traducido al castellano) que ha escrito Turchin en los últimos 20 años encajan más bien, en opinión de Graeme Wood, en lo que hoy en día conocemos como ‘gran historia’, una disciplina popularizada en los últimos años por grandes divulgadores como Steve Pinker, Noah Yuval Harari o Jared Diamond.

La mayoría de estos autores tienen en común, según explica Graeme Wood, que proceden de disciplinas científicas ajenas a la historia, lo que les permite asomarse a este ámbito de conocimiento “sin prejuicios, con una perspectiva más fresca, pero también con las limitaciones del que no maneja las herramientas analíticas de los historiadores ortodoxos, porque son ajenas a su trayectoria intelectual”. Sus obras resultan populares porque, en opinión del propio Harari, “intentan atribuir sentido a lo que, en apariencia, no lo tiene, saciando así la sed de relatos coherentes que tenemos todos los seres humanos”. La serie Sapiens, el gran éxito editorial de Harari, plantea preguntas complejas sobre el sentido de la evolución y la experiencia humana e intenta aportar respuestas.

Lo que diferencia a Turchin de Harari y Diamond es, en opinión de Wood, que “más que describir e interpretar la historia del ser humano en su conjunto, él pretende proyectar su mirada hacia el futuro”. El propio Turchin ha reconocido en alguna ocasión que el modelo al que aspira a parecerse no es ningún académico, sino más bien una criatura de ficción: Hari Seldon, el genio de las matemáticas creado por Isaac Asimov en su serie de novelas especulativa Fundación. Dotado de una prodigiosa capacidad de cálculo y una incomparable precisión analítica, Seldon podía predecir el auge y la decadencia de los imperios como si se tratase de organismos vivos complejos cien por cien determinados por las leyes de la evolución biológica. Ese es, en opinión de Wood, el tipo de conocimiento y de certidumbre al que aspira Turchin. Si su método funciona, si este hombre singular ha encontrado verdaderamente la fórmula para predecir con escaso margen de error acontecimientos futuros, nos espera un lustro, quién sabe si una década completa, de convulsiones y desastres.

Fuente: El País, Icon